¿Pobreza más menores, igual delito?

Con los niveles de inseguridad en aumento, siendo esto reconocido aún por el gobierno nacional dejando de lado los discursos que indicaban que sólo era una sensación de inseguridad, se ha empezado a pensar en tomar medidas que permitan bajar los niveles de delincuencia en las ciudades principales del país.
Si la delincuencia se encuentra en las zonas de bajos recursos de las ciudades, es decir los pobres, y además aquellos que delinquen con mas asiduo son los menores de edad, entonces es lógico que la solución propuesta por las voces que despiertan del largo letargo de sectores conservadores, es la baja de la edad de imputabilidad legal.
Esta propuesta propone que la delincuencia bajará de un modo casi milagroso si el Estado se dedica ahora a poner entre rejas a los menores de edad. Estas rejas ya existen, los institutos de menores que debieran dedicarse a la contención y reinserción de aquellos menores en riesgo que han cometido actos contrarios a la norma legal, en realidad son más centros de detención semi- abiertos de los cuales los menores se fugan sin ningún problema.
La Convención de los derechos del niño está contenida en el artículo 75 inciso 22 de la Constitución Nacional a partir de la reforma del 94, la cual obliga a diferenciar a los menores de edad de los adultos en el régimen penal y de detención. Además el Estado se compromete a preservar las vidas y el futuro de los niños mediante el derecho a la educación, vivienda digna, etc.
Si el discurso conservador logra imponerse en el imaginario colectivo, la temporada de caza de brujas estaría por iniciar. La represión que no es acompañada por políticas universales de contención y desarrollo de aquellos sectores más desfavorecidos está condenada al fracaso, ningún Estado que la hubo impuesto logró resultados favorables.
Desde los profesionales de sociales: dígase algunos sectores de sociólogos, trabajadoras sociales, antropólogos, etc. Se escucha un discurso absolutamente contrario a la carga de la delincuencia en los sectores más pobres de la población, el problema pasaría por posturas demasiado extremas en la defensa de estos sectores, en donde la ciudadanía plantea la no protección de los derechos de todos, sólo los derechos de los delincuentes.
Esta defensa de los pobres sin tener un discurso político que llegue al resto de la ciudadanía, juega al final en contra de los propios intereses de aquellos a los que se quiere proteger. Es cierto que delincuencia no es sinónimo de pobreza, delincuentes hay en todos los sectores sociales, e incluso los llamados delincuentes de guante blanco, causan mucho mas daño que los demás.
Lamentablemente, el discurso facilista de los sectores conservadores argentinos encuentra un fácil blanco en la pobreza, su discurso permite escuchar e identificar a un “sector culpable” al cual se le puede castigar, los menores de edad pobres. Mientras no se imponga en el imaginario colectivo que la delincuencia no se disminuye sólo con prisión, sino que se debe atacarla con medidas políticas sociales de contención social, familiar y económica, para que se logre un resultado eficaz, eficiente y a la larga económica.
El camino que nos llevará a solucionar los problemas de delincuencia están asfaltados de consenso y solidaridad, no de medidas de restricción mas severas, debemos lograr construir valores en común que integren a los excluidos sino el fracaso será algo seguro al cual llegaremos.

Enero 2009
Lic. Hugo Morris

2 Responses to “¿Pobreza más menores, igual delito?”

  1. Charlie Says:

    Hey, Admin.
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    Thanks.
    Yours Charlie

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    Thank you. Martina

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