Los Invisibles

En la actualidad, la cuestión de la Pobreza está cobrando un tinte casi místico en Argentina. Ya no se trata de enfrentar la realidad de un problema para todos observable, sino de enfrentar la realidad de un problema que todos evaden observar. Cuál si tuvieran los ojos vendados con una tela impenetrable, la mayoría de los argentinos decide posar su mirada más allá de esta situación y preocuparse por otras “realidades”. El contexto podría no ser tan crítico si este panorama no incluyera a las personas elegidas (por el voto popular ni más ni menos) para asumir y hacer algo por estos problemas que cada día se tornan más complicados en este país. En la capital misma de la Provincia de Buenos Aires, la ciudad de La Plata, un grupo de
menores vive – es decir, duerme, se droga y roba – en las mismas puertas de la Gobernación de la Provincia y la Legislatura. La locación exacta es la Plaza San Martín, en el corazón mismo de La Plata. Estos chicos, quienes conviven día a día con los diputados y senadores que de traje y corbata allí trabajan, y con el mismísimo Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, son ignorados, no sólo por los ciudadanos – por decirlo así – “comunes” sino por aquellos funcionarios públicos que han arribado a su puesto por el voto de
todo una sociedad que ha confiado en sus manos el trabajo – entre otras cosas – de sacar a estos jóvenes de la situación precaria en que viven. De ahí que la situación en Argentina no es la de enfrentar una problemática, sino la de enfrentar una doble problemática: en principio, cómo hacer para que estos “invisibles” encuentren el modo de ser “visibles” ante una sociedad que ha preferido obviar su existencia; y, luego, qué camino tomar para mejorar su situación actual. Y podría irse un paso más allá, dado que en este caso en particular estamos hablando de chicos que viven frente a la
Casa de Gobierno. Es decir, si estos “invisibles” que moran en los ojos mismos de los representantes de este gobierno, no consiguen ser observados y viven en una situación de completo abandono y ausencia de respuestas por parte del Estado, ¿qué queda entonces para todos aquellos “invisibles” que habitan en el resto del suelo argentino? ¿Cabe suponer una doble “invisibilidad” para ellos?

María del Pilar Assefh, tiene 22 años, en Julio terminó la cursada de la Licenciatura en Comunicación con orientación en “Estudios Culturales” en la Universidad de San Andrés, Buenos Aires.
Actualmente trabaja en la Tesis de Grado de dicha carrera, la cuál se centra en comunicación política y medios de comunicación en Argentina. Al mismo tiempo, colabora en distintos proyectos relacionados con el medio ambiente y el Tercer Sector en Argentina.

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